¿Qué significa aprender a pensar como empresario?

Facebook
Twitter
Pinterest
LinkedIn
Instituto Empresarial Administración

Cuando escuchamos la expresión “pensar como empresario”, es fácil relacionarla únicamente con emprender, crear una empresa o dirigir un negocio propio.

Sin embargo, el concepto puede ser mucho más amplio. Pensar como empresario implica desarrollar una manera de observar los problemas, las oportunidades y las decisiones que se presentan dentro de una organización. Es aprender a preguntarse no solamente qué ocurre, sino también por qué ocurre, qué alternativas existen, qué riesgos están involucrados y qué decisión puede generar mejores resultados. Esta capacidad es útil para quien dirige una empresa, pero también para un administrador, un abogado, un contador, un financiero, un gerente inmobiliario, un servidor público o cualquier profesional que participe en decisiones dentro de una organización.

Del conocimiento a la decisión

La formación profesional tradicional suele concentrarse en transmitir conocimientos. Conocer teorías, normas, procedimientos, modelos y herramientas es indispensable. Sin embargo, en el mundo profesional aparece una pregunta adicional:

¿Qué hacemos con ese conocimiento?

Una organización no enfrenta los problemas como aparecen en los libros de texto. Una empresa puede experimentar una caída en ventas, un conflicto con un colaborador, dificultades financieras, una oportunidad de expansión, un problema contractual o la posibilidad de realizar una inversión. En cada caso, el profesional necesita utilizar diferentes conocimientos para comprender la situación antes de tomar una decisión. Por eso, aprender una profesión también significa aprender a interpretar información, identificar problemas, reconocer oportunidades, evaluar alternativas y justificar decisiones.

Pensar de manera integral

Una de las características del pensamiento empresarial es entender que las decisiones no ocurren de manera aislada.

Una decisión comercial puede afectar las finanzas.

Una decisión financiera puede modificar la capacidad de crecimiento de una empresa.

Una decisión jurídica puede reducir riesgos o generar nuevas obligaciones.

Una decisión relacionada con recursos humanos puede modificar la productividad y el clima organizacional.

Una inversión inmobiliaria puede comprometer recursos durante muchos años.

Por eso, antes de decidir es importante preguntarse:

  • ¿Cuál es realmente el problema?
  • ¿Qué información necesito?
  • ¿Qué alternativas existen?
  • ¿Qué riesgos tiene cada opción?
  • ¿Qué recursos se necesitan?
  • ¿Cómo afecta esta decisión a otras áreas?
  • ¿Qué resultados esperamos obtener?
  • ¿Cómo sabremos si la decisión funcionó?

Estas preguntas ayudan a transformar una respuesta intuitiva en una decisión fundamentada.

El criterio profesional se desarrolla

Uno de los objetivos más importantes de la educación universitaria debería ser desarrollar criterio profesional. El criterio no consiste simplemente en conocer muchas respuestas. Se desarrolla cuando una persona aprende a utilizar sus conocimientos frente a situaciones en las que existen diferentes posibilidades. Un profesional con criterio puede analizar información, reconocer limitaciones, argumentar una posición y explicar por qué considera que una alternativa es más conveniente que otra.

Por eso, en el ejercicio profesional no siempre existe una única respuesta correcta. Muchas veces existen varias opciones y el verdadero reto consiste en determinar cuál resulta más conveniente considerando el contexto, los riesgos y las consecuencias.

Aprender desde situaciones reales

En el Instituto Empresarial, buscamos conectar los fundamentos académicos de cada profesión con situaciones relacionadas con empresas, organizaciones, negocios y proyectos profesionales.

Nuestro enfoque parte de una secuencia sencilla:

Comprender → Analizar → Decidir → Aplicar

Primero es necesario comprender los conceptos y herramientas de una profesión. Después, esos conocimientos pueden utilizarse para analizar una situación. El siguiente paso consiste en evaluar alternativas y construir una decisión. Finalmente, la decisión debe convertirse en una propuesta, estrategia, proyecto, documento o solución. De esta manera, el aprendizaje no termina cuando el estudiante puede explicar un concepto.

Avanza hasta que puede preguntarse: ¿Cómo puedo utilizar este conocimiento?

Diferentes profesiones, diferentes decisiones

Cada profesión participa de manera distinta en el funcionamiento de una organización.

  • Un profesional en Administración puede analizar procesos, personas, recursos y estrategias para mejorar el desempeño de una empresa.
  • Un profesional en Contaduría y Finanzas puede interpretar información económica para evaluar riesgos, administrar recursos y apoyar decisiones.
  • Un profesional en Derecho puede analizar las implicaciones jurídicas de una situación, prevenir riesgos y construir soluciones fundamentadas.
  • Un profesional en Gerencia Inmobiliaria puede analizar mercados, propiedades, inversiones y oportunidades para tomar decisiones dentro del negocio inmobiliario.

Las disciplinas son diferentes, pero todas comparten algo: sus conocimientos adquieren mayor valor cuando pueden utilizarse para tomar mejores decisiones.

Pensar como empresario no significa necesariamente emprender

Esta distinción es importante. Una persona puede desarrollar pensamiento empresarial sin tener una empresa propia. Puede trabajar en una organización privada, una institución pública, un despacho profesional, una asociación, una empresa familiar o un proyecto independiente. Pensar como empresario significa desarrollar la capacidad de observar una situación con una perspectiva más amplia.

Significa preguntarse:

¿Dónde está el problema?
¿Dónde está la oportunidad?
¿Qué información necesito?
¿Qué puedo mejorar?
¿Qué riesgos debo considerar?
¿Qué valor puedo generar?

Ese tipo de pensamiento puede aplicarse prácticamente en cualquier entorno profesional.

De saber más a saber utilizar mejor lo que sabemos

La educación universitaria debe proporcionar conocimientos sólidos. Pero también puede preparar al estudiante para utilizarlos. En el Instituto Empresarial buscamos formar profesionales capaces de comprender antes de responder, analizar antes de decidir y fundamentar antes de actuar.

Porque conocer es importante. Saber qué hacer con ese conocimiento es lo que transforma a un profesional.

Aquí no solo estudias una carrera. Aprendes a pensar como empresario.

Conoce nuestras licenciaturas en Administración, Contaduría y Finanzas, Derecho y Gerencia Inmobiliaria, desarrolladas con una formación orientada a la aplicación profesional y la toma de decisiones.

Newsletter

Elit tellus, luctus nec ullamcorper mattis, pulvinar dapibus leo.